En la muerte de Santiago Álvarez de Toledo Liniers
El 25 de este mes hubiera sido el santo de Santiago Álvarez de Toledo, si no hubiera muerto el pasado 5 mayo, después de una lucha de tres años contra el Alzheimer. Pero solo ahora, cuando tecleo su nombre en mi ordenador, me doy cuenta de la importancia que, en el mundo científico, se concede al trabajo de quien definen como: “una de las mentes más originales y brillantes de la informática en España” que consiguió demostrar que. “ la inteligencia artificial, más que imitar, superficialmente, la inteligencia humana ha de convertirse en un proceso autónomo de resolución de problemas”. Aunque, sí pienso en todos los hitos que destacan de su trayectoria: su libro, “Artificial Nor Natural. Simply Intelligence”, que rompió moldes, antes de que la IA formara parte de nuestra vida cotidiana; sus éxitos en la ingeniería aplicada a los aviones o su patente internacional en EE.UU., basada en su tesis doctoral, algo que muy pocos investigadores han conseguido, me doy cuenta de que ninguno d...