LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL VOTANTE INTELIGENTE (Por Santiago Álvarez de Toledo)





LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL VOTANTE  INTELIGENTE

Mariano Rajoy
Pedro Sánchez,  Pablo Iglesias
y Albert Rivera
     Entre que unos parece que votan "más contra los de enfrente” que “a favor de los suyos”. Otros se abstienen creyendo que eso no hace daño a nadie y, con más de un suspenso en aritmética, ignoran que están ayudando a los contrarios y el tiro les sale por la culata. Otros se lamen sus heridas de la frustración votando por lo  radical. Y ya el sentido común o el “seny” no existe ni en Cataluña…
Por Santiago Álvarez de Toledo, Abogado,Dr. en Inteligencia Artificial. VER MÁS



     Pero tranquilos. No les voy a dar el rollo de a quien se debe votar,  ni a hablar bien o mal de fulano o mengano como dirigentes, ni contar historias de este o aquel partido, ni siquiera voy a pronunciar las sacrosantas palabras de Derecha o Izquierda. Aquí sólo voy  a dar recomendaciones de cómo votar inteligente y eficazmente. 

         I
    SER FIEL A NUESTRAS  IDEAS, NO A NINGÚN PARTIDO.

     Los partidos son entes  vivos que cambian con el tiempo. No considere a ningún partido como el representante  fijo y permanente de su ideología (PSOE/IU) ni como su identificación socioeconómica (PP), ni piense como que son "del lado de los suyos" pues ya han pasado 75 años, casi un siglo, para reminiscencias de la guerra civil. Al partido que suela votar prémiele o castíguele según se haya portado, bien o mal. La única fidelidad real y práctica es a nuestras ideas éticas y a lo que de verdad pensamos. Tampoco sirve el argumento de "yo sé que lo han hecho mal y han sido corruptos, pero los otros también lo han sido". Si les sigue votando jamás dejarán de ser corruptos pues no habrán perdido nada por ello. Pero si pierden una buena cantidad de votos, se lo pensarán bastante la próxima vez. Edúqueles. No tenga miedo por tanto de cambiar de voto  (ese " ¿ y  a quién voto yo, si  no ?"). No sea "esclavo de su partido".  Nunca mejorará este país si seguimos actuando así.
                                                                                                     II  
   JAMÁS ABSTENERSE.

     Supongamos un ejemplo muy simple  de un país muy pequeñito pero proporcionalmente parecido a nuestra situación actual. Mini País de 6 votantes: 2 tradicionalmente del PP, 2 del PSOE, 1 de CIUDADANOS y 1 de PODEMOS. Si un antiguo votante del PP  se abstiene, el resultado va en su contra, pues hace que  la suma de PSOE(2) + PODEMOS(1) sea  3, mayor y vencedora sobre PP(1) + CIUDADANOS(1) = 2.  Lo mismo ocurriría si uno del  PSOE se abstiene:   PP(2) + Ciudadanos(1) = 3, serían los vencedores frente a  PSOE(1) + PODEMOS(1) = 2.                Aunque el ejemplo es sólo proporcional, demuestra claramente que la abstención no es inocua en absoluto sino perjudicial para los propios intereses. Y en estas elecciones parece probable que haya más abstención de la normal por votantes desilusionados. Yo conozco ya varias personas. Pero ya que la abstención no es inocua,  utilícela para influir a su favor, a base de premiar o castigar con su voto. ¿Qué  haría con un hijo suyo o con quien le lleva su negocio  si se hubiera portado mal o hubiera llevado el negocio por  mal camino?.   ¿"Abstenerse" y no decirle ni hacer nada ?...No tiene ningún sentido.
Si se abstiene, no es que no ayude a su partido, es que ayuda al partido justo opuesto.
     Por el contrario, si con su voto castiga al PP que queda en (1), pero se lo da al más cercano Ciudadanos que subiría a (2) sumarían 3 en total, con lo que su coalición estaría en mejor situación que si se abstiene y no en peor. Lo mismo ocurre si en vez de abstenerse de votar al PSOE vota a PODEMOS. Castiga al PSOE, pero deja el peso de su voto más cerca de sus ideas, no quedando con menor peso que la coalición contraria. La aritmética es lo que es.  Como decía Emilio Botín “Lo que no son cuentas son cuentos”. 
     Si se generaliza castigar al partido que solíamos votar si lo hace mal, no absteniéndose sino votando a otros cercanos, el daño que se les hace es mayor  y más directo pues ven que sus votos no es que desaparezcan sino que van a otros. Así los políticos que esas matemáticas las conocen bien, tendrían mucho más cuidado de no hacer tonterías o incumplir sus programas durante la siguiente legislatura.


  III
  VOTAR SIENDO INTELIGENTE A LA LARGA NO LISTILL@ A LA CORTA. 
 
     En los quince años de este siglo, si los constructores de la época de la burbuja, cuando hasta los menos expertos veíamos claro que aquello acabaría por estallar, no hubieran infantilmente pensado "pues yo me voy a forrar el doble" cuando veían otro constructor edificar ya muy por encima de lo que podía absorber el mercado, se  habrían ahorrado muchas lágrimas, ruinas y quiebras en los años posteriores. Siempre se ha dicho " el último millón, que lo gane otro”.
     Esto  ha ocurrido igual en la política.   Por ejemplo con los corruptos. Robando nada o incluso simplemente "menos", hubieran salido quizás ilesos, o al menos mejor parados y  hoy no   estarían tan vilipendiados por los españoles y  más apreciados incluso por sus propias familias y amigos. Y además es posible que hubieran mantenido sus puestos en el partido y en la política. Ya no es cuestión de moral, es de ser prudentes e inteligentes y a la larga, no listillos a la corta.Y también nosotros los  ciudadanos hemos de votar en esa línea, de forma inteligente y a la larga.
       Esta fórmula se repite hasta en la vida política de los países. Las repúblicas llegadas a última hora a la democracia y de poca experiencia en ella, tienden más  hacia la corrupción y a dar bandazos. Cuando esos países y sociedades son egoístas, injustas y corruptas, los más necesitados no son precisamente los más felices. Pero tampoco el ambiente general que se respira es relajado sino más bien tenso y de inseguridad. Y muchos de las personas que sacan allí más salvajemente partido económico tampoco viven muy confiados. El esperar la zancadilla y la traición en cualquier momento y por la persona menos pensada  es una desagradable vivencia.  En su escalada pierden antiguos amigos, unos enfadados por razones éticas, algunos por pura envidia y se ganan otros que de amigos no tienen nada. Además, en esos países es  más frecuente la vuelta a la tortilla dando el poder a la oposición de forma polarizada cada pocos años, con lo que se pierde todo lo ganado y se vuelve a empezar.  Frente a este "tercer mundismo"  de bandazos políticos y corrupción, la cultura occidental con más experiencia democrática prefiere un "ten contén" más o menos ético, pues a la larga da mejor resultado. No es que unos sean moralmente mejores que los otros. Es que son más  pragmáticos y tienen más experiencia.
    Vote así inteligentemente a la larga, no consiguiendo el pan para hoy y el hambre para mañana, Y vote aprendiendo de nuestro pasado y del de los países con más experiencia democrática. No nos creamos los más listos cuando, entre los mayores países europeos, España es el último que ha llegado a la democracia actual.  
                                                            
                                                                                                     IV
   VOTAR CON UN INTELIGENTE "MIX" DE INTERESES.

     Votar por los intereses de la   Mayoría del país. También por los intereses de los más Necesitados y que están en peor situación .Y cómo no, por los intereses Personales míos.  El orden de esos  intereses puede ser el  "ideal" de primero los de los más Necesitados, luego los de la Mayoría y finalmente los míos Personales; o  el más "egoísta" de primero  los Personales míos, luego los de la Mayoría y después los de los más Necesitados. Pero siempre un "mix" que de alguna manera tenga en cuenta a todos. El ambiente que se crea en esas sociedades es más apacible,  amigable y de menor tensión. La sensación de que de alguna manera se es justo con el resto de la comunidad establece una cierta empatía social que se respira en el entorno. 
                                                                                                      V
         NO NEGARNOS A ALGO SÓLO POR NO HABERLO PROBADO

     En la política es como aprender cuando niños. Si de pequeños nunca hubiéramos probado algo nuevo y sólo hubiéramos hecho lo  repetido siempre, no habríamos aprendido lo que era mejor o peor y no hubiéramos avanzado nunca. Los niños prueban lo que ven hacer a los padres y sus hermanos mayores y luego deciden qué seguir haciendo y qué no. Lo lógico  también en política es probar con prudencia lo que vemos hacer a los demás con buenos resultados. Por ejemplo, en nuestra vida política actual algunas personas tienen como una aprensión o alergia, que no saben bien definir porqué, a una coalición de partidos. Nuestra experiencia democrática ha sido claramente de bipartidismo oscilante bipolar y a pesar de los defectos vividos con este sistema es comprensible la tranquilidad que da lo conocido y una cierta prudencia al encaminarse hacia otras fórmulas. Pero también es cierto que en la veintena de países europeos democráticos, desde el fin de la segunda guerra mundial ha habido múltiples  gobiernos de coalición con muy buenos resultados. Incluso en Alemania, tras la caída del muro de Berlín, están teniendo éxito gobiernos y personas combinados de políticas procedentes de dos visiones absolutamente opuestas.
Ello favorece a la larga el consenso y la colaboración y los programas conjuntos resultantes, al ser menos bipolares, suelen ser más duraderos.
                                                                                                      VI 
         VOTAR CON VISIÓN DE FUTURO. 
      
     No vote sólo deseando vehementemente que gane un  partido y lo que quiere que haga rápidamente en cuanto llegue al poder. Asegúrese de votar  por alguien  y algo que sea bueno para un tiempo más largo. Por ejemplo para que lo que legisle no se cambie totalmente en cuanto lleguen ""los otros" y después otra vez vuelta a lo anterior. Más vale conseguir menos pero mantenerlo,  que conseguir más y que al cabo de pocos años  todo dé la vuelta otra vez. Por ejemplo la educación, con lo que ello desorienta  a los chicos de corta edad, desanima a los jóvenes y no menos a los profesores.

                                                                                                 VII
     NO VOTAR CON SENTIMIENTOS, VOTAR CON PENSAMIENTOS.  MÁS CON LA CABEZA QUE CON LAS VÍSCERAS. 
     
    Habrá oído hablar de nuestro carácter montaraz (en algo tenía que notársenos lo que aprendimos en la escuela de que teníamos tantos sistemas montañosos) y además temperamental.  Ese carácter tiene sus atractivos de personalidad extrovertida,  simpatía y cualidades como la creatividad,  pero en este aspecto político no ayuda mucho. En países con guerras civiles queda un rencor mutuo soterrado que desapareció en la Transición pero volvió con Aznar y Zapatero. Una huella que hay que terminar de superar. Deberíamos ya estar por encima de esa sensación de que "no es que el otro piense diferente",  "es que el otro es el de enfrente,  el malo”…. "Vamos,  que es un cabrón !". Al decidir nuestro voto, deberíamos intentar sentirnos “serenos con lo que pensamos”, más que "calientes con lo que sentimos". Que votamos más con lo que tenemos dentro de la cabeza, que con lo que tenemos también dentro, pero debajo del ombligo.
                                                                                                  VIII 
                NO  SOLAMENTE VOTAR.  SEGUIR  DESPUÉS ACTUANDO Y PRESIONANDO DURANTE LA LEGISLATURA. 
      
     Usted es el "Propietario". El gobierno  es sólo” la Administración”, o sea el Administrador (de ahí el nuevo nombre dado al Ejecutivo en las democracias).  ¿ Ha visto alguna vez un propietario que hable con su Administrador para explicarle lo que debe hacer y cómo lo está haciendo sólo una vez cada cuatro años... ?. Yo he vivido en Inglaterra y en USA. No  funciona  en absoluto así. Ya en el primer mes de mi llegada a U.K. me involucraron a votar si quería que cortaran la calle para que sólo pasara el carrito eléctrico del lechero, a lo que voté  SÍ (yo, el inquilino, no el propietario, quien me dijo "¡ vote usted, que es a quien le interesa pues está viviendo allí !"). Asociaciones de todo tipo para reunirnos y enviar propuestas de Ley al Parlamento. Ocasiones múltiples de ir a manifestaciones.       -"¡ Y si no vas no protestes luego !" te dicen. Cartas que te pasan a la firma para enviarlas a entidades gubernamentales y a los medios, etc. Ya, sé, ya sé lo que me va a decir. Pero si sumamos el tiempo que continuamente hablamos aquí de política  en desayunos, comidas, copas, reuniones en casas propias y ajenas, incluso en la máquina del café del trabajo, es bastante más que el tiempo que en otros países dedican a ACTUAR -no meramente a hablar. Son sencillamente más prácticos. Para dirigir  a un gobierno hay que demostrar quién manda, elige y corrige,  no solo al votar. Y así entre todos, sí que podemos.

ESTOS MANDAMIENTOS SE ENCIERRAN EN DOS:
*   AMAR A LA INTELIGENCIA Y AL SENTIDO PRÁCTICO SOBRE TODAS LAS COSAS
*   Y AL QUE PIENSA DIFERENTE COMO A TI MISMO. 

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