¿ POR QUÉ PARECE QUE TODO SE DESMORONA HOY EN OCCIDENTE ?

                         

 EN LA FOTO  EL ENTONCES PRÍNCIPE DE ASTURIAS JUAN CARLOS DE BORBÓN,  LUIS CARRERO BLANCO Y MI PADRE ENSEÑÁNDOLES LA ESCUELA SUPERIOR DEL EJÉRCITO  
por Santiago Álvarez de Toledo
    
     
     Cuando yo era joven allá por los años sesenta, fisgaba entre los libros de la biblioteca de mi padre, Lorenzo Álvarez de Toledo, General de División de Caballería, Director de la Escuela Superior del Ejército. Entre esos libros me fascinaba uno en inglés titulado WW3 que, pese a mis conocimientos aún rudimentarios de la lengua de Shakespeare, me parecía misterioso por su terminología militar de Estado Mayor y se me antojaba también como de secretos bélicos y espionaje internacional. Sobre todo cuando mi padre se iba al Pirineo de Lérida a dirigir las prácticas militares anuales en plena primavera, que yo me sentía libre para revolver entre sus libros, al tiempo que como joven rebelde criticaba que iban a Lérida --¡ como si todas las guerras tuvieran que ser con Francia !-- en realidad por ser el más bello de todos los Pirineos y en la mejor época del año....   Pero, ¡ Perdón !, que los recuerdos del ambiente militar de mi juventud me han despistado del tema principal ¡.

     ¿ Cómo es que están sucediendo tantas cosas negativas en Occidente que pensábamos no eran posibles, no podrían ocurrir nunca ?.
     Si nos cuentan hace unos años que un personaje como Trump, describiéndole en detalle, llegaría a ser Presidente de U.S.A. nos hubiéramos tronchado de risa de la broma o del chiste malo. Pues ahí está colocado el personaje y por si fuera poco, en  parte aún por determinar, debido a la intervención de Rusia. Otro caso "imposible de ocurrir", el Yihadismo o lo que parece ahora la historia del mundo al revés de cómo fue la Reconquista:  los árabes atacando a los países cristianos en modo de guerra de guerrillas terroristas.  Más casos imposibles, ahora contra corriente: la Unión Europea en dificultades y retrocesos en vez de avanzar feliz y segura como antes, cuando era asediada por múltiples pretendientes al matrimonio. Como ejemplo, el Brexit: la agonía y muerte del modelo anglosajón de diplomacia, equilibrio político y pragmatismo, hoy perdiendo todos los papeles. Otro caso, quizás más grave a la larga: la Inmigración, que puede desbordar los límites razonables y económicamente posibles de ayuda y generosidad de los países ricos. También los populismos neo-nazis de extrema derecha, en auge otra vez en la Europa de hoy. Además China, que ahora compite  económicamente con U.S.A. y pudiera desplazarla en un tiempo relativamente corto. Y lo más grave a la larga, el Cambio Climático, que se ha negado y querido ignorar durante tantos años y se hace más real cada día que pasa.
     ¿ Qué es lo que nos está ocurriendo ?. ¿ Realmente está todo como desmoronándose en el mundo occidental o por alguna razón es sólo una falsa perspectiva nuestra ?.

          ALGUNAS CAUSAS HISTÓRICAS

      En primer lugar existen Ciclos Históricos de desarrollo, influencia e ideario político de las naciones que pueden alterar los niveles relativos entre países y regiones, que quizás han durado siglos más o menos estables, pero con un crecimiento creciente y pertinaz desde la última Gran Guerra, lo que explicaría los casos del ascenso de Japón y China.
     Existen otros países especializados en desarrollos técnicos de alto nivel y con gran impacto estratégico en tiempos de paz (la aparición de hackers informáticos) como parece ser el caso de la posible injerencia rusa en las elecciones en USA o recientemente en el robo de información confidencial y de contraseñas de muchos políticos alemanes (salvo curiosamente los de Alternativa para Alemania...), todo ello pareciendo una continuación de la guerra fría, ahora tecnológica informática casi más que bélica, contra países democráticos, principalmente USA y la Unión Europea. 
     Los países con niveles importantes de pobreza están conociendo bien los contrastes de riqueza de otras naciones a través de los diferentes medios de comunicación, incluidas películas,
--ambas riqueza de unos y pobreza de otros últimamente en crecimiento-- lo que incita cada vez más a la migración (subsaharianos a Europa y población pobre centroamericana y mejicana a USA). Y una tendencia equivalente existe lógicamente en aquellas regiones en conflagraciones bélicas. 
     Hay otros movimientos románticos de países históricamente con grandes áreas de influencia, como Inglaterra con la Commonwealth y USA como primera potencia mundial y con su gran papel escénico después de haber salvado a Europa de dos guerras en el siglo XX,  países que ansían volver a sus "Imperios" (Trump: "América primero"). 
     También hay un cambio de ciclo que ha hecho volver hacia la extrema derecha, incluso no democrática, a países  de la U.E. antiguamente del "telón de acero" (Hungría, Polonia), en contra de las directrices políticas de la propia U.E. e infiltrándose en países a través de partidos neo-nazis o dictatoriales sombras de su pasado ("Alternativa para Alemania", "Vox") o simplemente por reacción política de cambio de ciclo ante los problemas existentes (Marine Le Pen).     
     También han aparecido nuevas energías y adrenalina combativa generadas en países/regiones tradicionalmente anticristianas, alimentadas por modernas orientaciones extremistas islámicas y ayuda económica y técnica al Yihadismo por parte de Arabia Saudí, que han desembocado en un rosario de atentados terroristas por todo el planeta.

     Y ¿ qué ocurre en la Europa occidental, nuestra casa grande ?. ¿ En qué tipo de ciclo estamos ?
     Los movimientos pendulares de la historia, es decir con retornos hacia atrás, se deben principalmente a que con el tiempo se olvidan las lecciones aprendidas.
      Después de la mayor y peor experiencia vivida por la humanidad, la Segunda Guerra Mundial, Alemania e Italia, tras ser derrotadas, reconocieron las violentas acciones y errores cometidos y se democratizaron internamente. En España, tras la muerte de Franco, llegó igualmente un momento de memorable cohesión entrambos bandos de la guerra civil  y así nació la Constitución democrática y semi-federalista de 1.978. Y con igual espíritu se crearon organizaciones internacionales como la Unión Europea y la ONU.
     Pero esa cohesión nacional e internacional se fue difuminando en unas pocas décadas y se comenzó a retornar al proceso contrario. Renacieron así partidos de extrema derecha que han vuelto hoy a Europa y han contagiado recientemente a España. El proceso de colaboración y unión internacional  comenzó también a degradarse e incluso reapareció hace unas décadas el movimiento opuesto de disgregación, como el fantasma histórico de los antiguos nacionalismos separatistas.  Esos nuevos brotes del nacionalismo independentista se consiguieron superar en Occidente hace unos años: en el caso de Escocia, de los flamencos en Bélgica y del "Quebec Independent". Y como ha sucedido históricamente, también llegaron más tarde a España con el independentismo catalán. El cual lo más probable es que también siga un parecido camino. Pues como decía Albert Einstein " Los nacionalismos son una enfermedad infantil. Son el sarampión de la humanidad".

REALIDAD ACTUAL DEFORMADA 
 POR LA COMUNICACIÓN

     Otro elemento, cuya importancia nos pasa a veces desapercibida es la sensación especialmente negativa creada por la actual distribución masiva de las malas noticias --en algunos telediarios casi sólo ellas--  con fotos y vídeos en color, además casi inmediatas justo después de tener lugar, enviadas por Internet a toda serie de aparatos, Ordenadores,Tabletas y Móviles, además de la T.V. y la Radio. Pensemos que frente a toda esa plétora de medios actuales, en la Segunda Guerra Mundial solamente existían la Radio y la Prensa impresa y además con fotos solamente en blanco y negro, mucho menos impactantes. Es cierto que los intereses políticos, siempre activos,  utilizaban dichas Radio y Prensa y tenían entonces con ellos un efecto multiplicador, pero es que ahora, con la multiplicidad de medios y su calidad e inmediatez, el efecto creado por los intereses políticos utilizándolas no es multiplicador ¡ sino exponencial !.  Las redes sociales, por otra parte, contribuyen especialmente a difundir las malas noticias claramente por encima de las buenas.
     Y algo que aumenta especialmente las "sensaciones negativas". La mayor parte de los desastres sucedían entonces en el campo de batalla, principalmente entre militares y lejanos a nosotros. Ahora nos estremecemos a menudo pues muchas catástrofes tienen lugar a nuestro lado y matando civiles, cuando no a alguien cercano a nosotros.
     Esa diferencia actual de mayor cantidad de medios, calidad de las imágenes y sonidos e inmediatez de las noticias, respecto a cómo llegaban las de los años cuarenta durante la Segunda Gran Guerra, fue la que hizo que la información durante el conflicto, menor en cantidad, calidad y más bien tardía, fuera menos impactante, incluso que la de unos años después, cuando se descubrían datos de las terribles acciones llevadas a cabo en los campos de concentración.Y desde luego no se supo en detalle hasta mucho más tarde la desgracia principal: que los muertos de la Gran Guerra habían sido más de 80 millones.
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¿ ESTAMOS MEJOR O PEOR ?
SEGÚN LOS DATOS REALES
   

     Pero pese a todo ello, existe en este proceso actual algo muy importante y positivo. Esa sensación de desmoronamiento por doquier que tenemos ahora es debida a una serie de tristes eventos diseminados por el mundo. Pero esos tristes eventos no se parecen en absoluto, ni en gravedad, ni en número, a lo ocurrido en las conflagraciones bélicas mundiales. En la primera década del siglo XX, los intereses comunes de los países crearon relaciones internacionales, pero separadas en varios grupos competitivos y ocurrido el asesinato de Sarajevo dieron como consecuencia negativa la Primera Gran Guerra. Llegada posteriormente la paz,  los erróneos y abusivos acuerdos contra Alemania trajeron la Segunda  Guerra. Pero ese terrible proceso repetitivo parece haberse detenido de momento.
     Veamos. Desde el fin de la Primera Guerra a la Segunda desgraciadamente sólo pasaron 21 años.
     Parecía, al llegar esta última y por el plazo transcurrido, que el suceso bélico podría repetirse cada nueva generación que no había vivido la horrible experiencia anterior (20 a 25 años). Pero pese a la aceleración que ha existido desde entonces en casi todas las áreas, desde el final de la Segunda Guerra Mundial ha sucedido todo lo contrario: han transcurrido ya 73 años, cerca de cuatro veces el lapso de tiempo anterior entre la Primera y la Segunda Gran Guerra (3 a 4 generaciones). Y no parece muy probable, hoy por hoy, que tenga lugar otra conflagración semejante. El recuerdo de los horrores vividos, de la destrucción y la multitud de muertos, después revividos por las tres a cuatro generaciones siguientes a la Segunda Guerra, a través de tantas películas, ficción e historia escrita y sobre todo la amenaza de armas nucleares infinitamente más mortíferas que las anteriores, han hecho que hasta un loco como el dirigente de Corea del Norte no haya osado cumplir sus amenazas bélicas y eso pese a estar azuzado por otro presidente temperamental y algo desequilibrado como Trump.
     Y ese período de casi cuatro generaciones vivido con miedo a otra posible conflagración bélica internacional, tan posible que desde pocas décadas después de la Segunda Guerra tenía ya un nombre en el ámbito militar: "W.W.3" (World War 3, Tercera Guerra Mundial  -- el título del libro de mi padre --),  sin que de hecho haya tenido lugar tal Guerra, eso es lo enormemente significativo.
     Es el hecho definitivamente más positivo e importante del devenir actual de la humanidad, desde mediados del siglo pasado (1.949 - 2.018).
      Con esa mirada de esperanza  (y utilizo intencionadamente la palabra "mirada" que es activa, no "visión" que es pasiva) deseo a mis pacientes lectores que tengan un Feliz Año 2.019.

                  Santiago Álvarez de Toledo Liniers
                  Abogado y Doctor Ingeniero Informático, especializado en Inteligencia Artificial.

El cambio climático va mal

Comentarios

  1. Para un escritor los comentarios son la herramienta más efectiva para mejorar su estilo. Y mucho más efectivos los comentarios críticos que los meramente positivos. El Autor

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