La tía Julia o el "amour fou"


 


Cuando leí  "La tía Julia y el escribidor" de Vargas Llosa  hace ya muchos  años me fascinó el libro y todos sus personajes, sobre todo la tía Julia, a la que Varguitas conoció con los rulos puestos, algo muy propio de esa época de radionovelas y boleros en la que los escritores tecleaban en la máquina de escribir, y Varguitas, recién salido de la adolescencia, antes de conquistar París, conquistó a su tía con quien acabó casándose, ante el gran escándalo de su familia.
A diferencia del libro de Vargas Llosa, el de la  tía Julia lo leí hace poco. Se trata de un admirable melodrama, además de un precedente de la auto ficción, poco valorado literariamente, quizás porque los2 críticos  han dado en compararlo  con el de su célebre ex marido y si las comparaciones son odiosas esta es, además, injusta,  porque aunque el  libro de la bella y apasionada Julia, como es lógico, no tiene nada que ver con el que sobre este idilio escribió el futuro premio Nobel, nos seduce por su sinceridad y nos transporta a ese París  fascinante de los primeros años 60 del siglo pasado donde Julia  sufría el tormento de los celos con una intensidad tal que el lector, en algún momento, entiende que el escritor se sintiera agobiado aún antes de que surgiera en su vida su prima Patricia.
 La novela, recorrida por el amor de la tía Julia por su sobrino, se lee de un tirón, como  un trozo de vida que nos muestra la ruptura de lo que fue una pasión compartida y solo continua en  uno de los componentes de la pareja.
En un blog que reproduce entrevistas y declaraciones de la tía Julia
https://boletindelescritor.blogspot.com/2011/01/reeditan-libro-lo-que-varguitas-no-dijo.html se comenta que el libro "Lo que varguitas no dijo" se  reeditó en 2011, pero, actualmente, solo veo un ejemplar por 190 euros  en  La Casa del Libro !Líbreme dios! de recomendar ningún tipo de pirateo pero, lo cierto, es que el precio se las trae. 
Después de publicar esta entrada leo en otra web una carta de Julia Urquidi a un joven admirador y pienso que la tía del famoso escritor era una de esas mujeres  a las que hubiera merecido la pena conocer.

 
 

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