RÉQUIEM POR LA LIBRERÍA PARADOX. En la foto la librería City Lights en San Francisco

En otros países de cultura más asentada que el nuestro, algunas librerías han sobrevivido más de un siglo sin apenas cambios y el visitante puede curiosear los libros y sacarlos de sus anaqueles de madera a la luz tenue de las bombillas de filamento. Entre las que conozco recuerdo "Shakespeare and Company" en París, que perteneció a Sylvia Beach, primera editora del Ulises, visitada por la Generación perdida que sirve de refugio a viajeros conocidos como tumbleweeds, albergados a cambio de horas de trabajo en la librería; algunas de Dublín donde se respira la atmósfera del grupo Bloomsday. El viejo Dublín parece una ciudad de provincias poseída por la sombra de Joyce con sus anteojos, su concupiscencia y su famoso stream of consciouseness; también me gustó mucho la City lights en San Francisco, fundada en 1953 por Lawrence Ferlinghetti donde aún sobrevive el ambiente de la generación Beat que la hizo famosa. Todavía me faltan muchas por conocer como la librería Llelo en oporto o la del Ateneo Grand Splendid en Buenos aires.
Vargas Llosa y Madame Bovary
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Vargas Llosa hablaba recientemente de una librería de París en la que descubrió a Flaubert a través de Madame Bovary, el personaje que tanto influyó su vida. Me pregunto si en un futuro existirá un niño al que le ocurrirá algo parecido o ya las librerías tradicionales, salvo escasos ejemplos testimoniales, habrán dejado de existir y será el protagonista de un videojuego el personaje que cambiará su vida.
Y que conste que, además de las librerías de lance como la encantadora de San Ginés en Madrid, también me gustan las de las grandes superficies y hasta las de las estaciones y las gasolineras que exhiben los bestseller . del momento. A a pesar de sus críticos admiro el talento de Jeff Bezos y las posibilidades que ofrece Amazon a los autores. Por cierto ¿Por qué ese tipo de empresarios solo se da en Estados Unidos? Aún así, siento la desaparición inexorable de una forma de entender la cultura. Lo mismo que en la capital de España echo de menos una antigua librería para paseantes nostálgicos, curiosos y mitómanos en la que como decía el poeta Jaime gil de Biedma: como libros leídos vayan pasando los años .
En todas partes cuecen habas
http://www.mujer.info/las-5-librerias-mas-bonitas-del-mundo/
Una pena. Yo tb la extrañaré. Eran tiempos de búsqueda y disfrutábamos con ello
ResponderEliminarTambién es verdad, que aunque desaparecen muchas librerías también surgen algunas. Espero que encuentres alguna otra donde seguir buscando.
ResponderEliminarUn saludo.