La memoria de Julie Christie
Hace un año paseaba por el mercadillo de Jesús Pobre, una aldea entre las localidades de Denia y Oliva, donde algunos días feriados los agricultores y artesanos plantan sus puestos de frutas y hortalizas bajo las arcadas de piedra del riau riau, como se llama en la zona al porche donde antiguamente se secaban las uvas pasas. En el puesto de al lado una pareja miraba los bollos y las hogazas de pan integral dispuestas entre botes de miel y mermeladas caseras. Parecían un matrimonio de jubilados europeos de los muchos que recalan por estas tierras.
Miré un poco de reojo a la mujer menuda de pelo ceniciento que representaba unos bien cuidados -tal vez algún lifting- 75 años, exactamente su edad, a la luz deslumbrante del Mediterráneo. Y no pude evitar volverla a mirar con la curiosidad que nos inspiran aquellos que no saben de nuestra existencia pero a quienes hemos visto en el esplendor de su fama y su belleza. El hombre era alto y muy delgado, el pelo blanco con amplias entradas; la mujer que le acompañaba tenía cuerpo de adolescente, un cuello que acusaba los estragos de la edad y piel trasparente. Cuando sonrío a la joven dependienta que le entregaba una bolsa de papel, reconocí su sonrisa. Recordé entonces que la sonrisa de Julie Christie era una de las más personales entre todas las risas de las estrellas de cine, una sonrisa muy especial que le hacía elevar mucho las comisuras de la boca y extender los labios hacia los lados. Entonces toda su cara se transformaba con ese gesto, solo suyo, que expresaba a un tiempo comprensión, humor e ironía. La actriz llevaba unas gafas oscuras para protegerse de la luz del sur y me pregunté si sus ojos seguían teniendo la misma calidad de azul ultramar que iluminó la pantalla en tantos filmes y su mirada la misma expresividad arrebatadora que sedujo a Omar Sharif, Warren Beatty o Dirk Bogarde.
En ese momento, Julie Christie sacó del bolso un folleto y se quitó las gafas de sol para leerlo. Entonces vi que sus ojos, aún rodeados de un helecho de tenues arrugas, seguían siendo los mismos.
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Fotograma de la película "Lejos de ella " en la que Julie Crhistie interpretó, hace diez años, a una enferma de alzheimer |
Hoy he visto que una revista acaba de elegir, por segundo año consecutivo, a Julie Christie como la mujer más sexy del mundo y he leído que comparte su vida su vida con el periodista de The Guardian, Duncan Campbell, su pareja de hace muchísimos años, con quien se casó hace 10 -hasta el momento la actriz había permanecido soltera-. Por lo visto las apariciones públicas de la protagonista de El Mensajero son muy esporádicas debido a que padece una peculiar pérdida de memoria, que no tiene nada que ver con el alzheimer como se ha dicho, sino con una particular forma de amnesia causada por un trauma del hipocampo que le hace olvidar recuerdos.
He aquí el famoso tema de Lara
Hay novelas cuyo descubrimiento por parte del gran público deben mucho al cine; acordémonos de: "El gato pardo", "Lo que el viento se llevo", "Desayuno en Tiffany´s"...y por supuesto "El doctor Zhivago" Y eso que para muchos críticos, entre ellos el poeta estalinista Iliá Ehrenburg, Pasternak era mejor poeta que novelista. Sin embargo Boris Pasternak se convirtió en un escritor popular por la adaptación de su novela " El doctor Zhivago, publicada por primera vez en Italia en 1957 (en la Unión Soviética no se publicó hasta 1988, coincidiendo con la llegada de la Perestroika). En España el filme sobre la obra de Paasternak se estrenó en 1966 . No es casualidad que, aquí, muchas chicas nacidas después de esa fecha, lleven el nombre de Lara, tal vez porque sus padres se enamoraron, viendo la película en la que Julie Christe se convirtió para siempre en Larisa Fiodorovna o bailando al son de la famosa melodía compuesta por Maurice Jarre.
Poesía con Julie Christie
Lara y el doctor Zhivago
Biografía de Julie Christie
Imágenes de la actriz
Deliciosa anécdota. No soy mitómana, pero creo que me habría costado mucho disimular mi curiosidad por esta mujer si la hubiera tenido tan cerca.
ResponderEliminarYo soy bastante tímida y además a veces la gente es muy celosa de su privacidad. Julie Christie desde luego era un mito para los hombres y mujeres de mi generación anterior a la tuya.
ResponderEliminarTambién para mí, parte de esa generación y próxima a ella en edad, era un mito. Entristece saber de su deterioro celebrar pero consuela pensar que tiene el apoyo afectivo de una persona a la que está unida desde hace tantos años. Imagino entre ellos un amor tan profundo y generoso y capaz de superar cualquier obstáculo como el que une a Lara y al docttor Pasternak.
EliminarCORRIJO: Antes me refería al amor entre Lara y el doctot Zivago. Creo es evidente.
ResponderEliminarCreo que aunque ha perdido memoria puede hacer su vida normal Imagino recordará sus míticas escenas en El doctor Zivago. Gracias por comentar.
ResponderEliminarYo he estado toda mi vida perdidamente enamorado de Lara, la Larisa creada por David Lean, mucho más atractiva que la de Pasternak. Como pasa tantas veces, una película insuperable catapulta a una buena novela al estrellato: gone with the wind, out of Africa, matar a un ruiseñor,
ResponderEliminarTeresa Maldonado
Eliminar9 de abril de 2023, 20:09
No me extraña, es una película insuperable sobre una excelente novela y ahí Julie Christie es la perfecta Lara, exactamente como la podríamos imaginar.
un comentario elegante sobre un encuentro con un mito de nuestras vidas.
ResponderEliminarSí, ciertamente. Los mitos también envejecen aunque para para mucha gente seguirá igual que los personajes que interpretó
EliminarLos mitos también envejecen, pero para mucha gente seguira teniendo la misma edad que sus personajes.
EliminarNo me extraña, es una película insuperable sobre una excelente novela y ahí Julie Christie es la perfecta Lara, exactamente como la podríamos imaginar.
ResponderEliminarEstoy viendo Lejos del mundanal ruido, donde aparece la más bella Julie Christie.....
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